El 1 de julio entra en vigencia el ajuste tarifario anunciado por la CNE: 3% promedio para clientes AT43, 2,4% para residenciales BT1.
Sobre el papel, parece manejable.
En la práctica, los retailers multisucursal no están pagando un 3% más. Están pagando entre 6% y 10% efectivo. Acá está el por qué.
Tres factores se apilan al mismo tiempo en julio:
El alza base es del 3%, pero el mix tarifario real de un local retail (potencia contratada, energía reactiva, horas punta) amplifica el efecto. Para una cadena con 80 locales y gasto eléctrico mensual de $240 millones, el impacto proyectado es de $15 a $24 millones adicionales por mes. Al año, supera el presupuesto de apertura de una tienda nueva.
Y este número llega sobre una base que acumula un alza superior al 50% desde el descongelamiento de 2024.
Lo que estamos viendo en los retailers que gestionamos:
La diferencia entre un grupo y otro no es el precio de la energía. Es tener datos para actuar antes de que el alza aterrice en el EBITDA.
Si lideran operaciones, facilities o finanzas en una cadena con más de 30 locales y aún no han calculado el impacto del ajuste de julio sobre su consolidado, es el momento para hacerlo.
Escríbenos a hola@clickie.io y armamos el diagnóstico.